6 maneras en que los productos Ziploc® pueden simplificar el verano

julio 01, 2014

Si no tienes el cuidado suficiente, el caos puede filtrarse por todas partes: el automóvil, el trabajo, la familia, la cocina y sí, incluso el verano. ¡A veces parece que nada está seguro! Antes de encerrarte en un armario, sigue estas 6 maneras en que los productos Ziploc® pueden simplificarte un poco el verano.

Helado fácil de servir

¿Sabías que si guardas el helado en una bolsa para congelador Ziploc® , se mantendrá más blando y fácil de servir?  En lugar de dejarlo ablandar unos minutos mientras escuchas ese coro ensordecedor que grita: “Quiero helado, ¡AHORA!”, guárdalo en una bolsa para congelador Ziploc® y podrán disfrutarlo al instante.


Lidiando con las lluvias del verano

Las lluvias del verano traen consigo desastres resbaladizos. Guarda el paraguas chorreante en una bolsa tamaño galón Ziploc®, o en una Ziploc® Big Bag para un paraguas enorme, cuando necesitas ponerlo en tu escritorio, bolso, automóvil o cajón. ¡Menos desorden para todos!

Ahorra tiempo haciendo huevos rellenos

Da clase con tus huevos rellenos en la próxima parrillada con un rico relleno. Tan solo corta una punta de la bolsa para congelador Ziploc® y úsala como una manga pastelera. Ahora se verán tan buenos como saben.

Cuida el apio

Evita que el apio se marchite con el calor del verano unos días más. Después de lavar, corta los extremos de cada tallo y colócalos en un recipiente Ziploc® con agua. Eso mantendrá el apio crujiente y listo para la colación.

Compresas de hielo sin goteos

El verano necesita compresas de hielo. Muchas. Pero pueden gotear por todas partes y ser un poco costosas, especialmente si tu hijo se olvida de traerlas. Haz tus propias compresas de hielo al congelar una esponja en una bolsa Ziploc®. Una vez que el agua comienza a derretirse, la esponja absorbe el agua nuevamente. Además, el increíble sello de las bolsas Ziploc® evita el goteo.

Consejo para conservar paltas

Si este verano te encuentras con sobras de palta, tenemos la manera para que la puedas conservar fresca. Primero, asegúrate guardar la mitad con el carozo. Luego, cúbrela con una toalla de papel húmeda, echa un poco de jugo de limón y guarda todo en una bolsa para sándwich Ziploc® en el refrigerador.